Sonreirle a tu perro ya no es solo una muestra de afecto. De hecho, un estudio hecho por la Universidad de Viena dio cuenta que una sonrisa impacta directamente en la neurobiología del can.
El estudio publicado en iScience reveló cómo los perros perciben e interpretan las expresiones faciales humanas, confirmando que comprenden la felicidad y pueden diferenciarla de la tristeza o el enojo.
Los especialistas aclararon que el experimento se realizó con mascotas criados en entornos familiares cariñosos, por lo que mantener interacciones que integren sensaciones como sonrisas refuerza su bienestar.
Las imágenes de personas sonriendo o con rostros alegres activaron de manera exclusiva regiones cerebrales como la corteza temporal y el núcleo caudado, lo que se asimila a la respuesta biológica cuando reciben golosinas o felicitaciones. Además de descubrirse que la actividad cerebral es distinta a los gestos que demuestren tristeza o ira.