A contar del 1 de octubre entrará en vigor el nuevo Subsidio Unificado al Empleo, una iniciativa estatal administrada por el Sence que busca dinamizar la inserción laboral formal. Esta medida nace tras la fusión de tres programas previos: el Subsidio al Empleo Joven, el Bono al Trabajo de la Mujer y el Subsidio Previsional a los Trabajadores Jóvenes.
El aporte total puede alcanzar hasta los $185.000 mensuales, dividiéndose en dos vías: un 10% del sueldo bruto para el trabajador con un tope de $52.900 y un 20% para el empleador hasta $132.250.
La postulación se realiza de forma gratuita durante todo el año, otorgando pagos continuos por 12 meses, plazo que se extiende a 15 meses en el caso de trabajadores con discapacidad y está enfocado en cuatro grupos prioritarios: jóvenes de 18 a 24 años, mujeres de 25 a 54 años, personas mayores desde los 55 años y personas con discapacidad mayores de 18 años inscritas en el Registro Nacional de la Discapacidad.
Para acceder, se exige una remuneración bruta mensual inferior a $1.383.000 y pertenecer al 40% más vulnerable según el Registro Social de Hogares, excepción hecha para personas con discapacidad. Además, el postulante debe acreditar al menos 6 meses de desempleo previo a la solicitud.