El presidente José Antonio Kast encendió nuevamente la polémica luego de referirse al ajuste en las raciones de Junaeb, enmarcado en el debate sobre la eficiencia del gasto público en educación.
El mandatario argumentó que la entrega de almuerzos debe focalizarse mejor, señalando que muchos estudiantes optan por “llevar un sándwich desde sus casas”, lo que genera un desperdicio de recursos estatales.
La medida enfrenta una dura resistencia por parte de diversos sectores políticos y sociales, donde sostienen que la alimentación es un pilar fundamental para la retención escolar y que basar políticas públicas en ejemplos anecdóticos pone en riesgo la seguridad alimentaria.
Mientras el oficialismo busca modernizar la logística de Junaeb para asegurar que el gasto sea eficiente, la oposición y organizaciones civiles advierten que cualquier recorte en programas sociales sensibles requiere un análisis más profundo sobre su impacto real en la vulnerabilidad infantil.